Bethany School está situado en Kent, en plena campiña inglesa, combinando ubicación idílica con fácil accesibilidad. El colegio se encuentra a menos de una hora en tren de Londres, a una hora en taxi de Heathrow y a 45 minutos de la Terminal del tren del Canal de la Mancha.
Con sólo 400 estudiantes, Bethany es un colegio muy acogedor. Cuando se preguntó a un número de padres con qué palabra describirían el colegio, coincidieron en elegir “entrañable”. El director opina que para tener seguridad en uno mismo y tener un buen rendimiento académico, es necesario ser un estudiante feliz. Este sistema de valores está patente en todos los aspectos de la vida escolar en nuestro centro.
Bethany es una interesante combinación de lo tradicional y lo moderno. El colegio cuenta con edificios victorianos que proporcionan al colegio un ambiente muy pintoresco. Las aulas modernas, las instalaciones deportivas, el edificio de arte y el nuevo centro de Ciencias de la Alimentación confieren al centro un ambiente de aprendizaje muy contemporáneo.
En Bethany nos hemos tomado con mucho entusiasmo el gran desafío de abarcar el gran potencial que nos ofrece la informática en la enseñanza y el aprendizaje, y creemos que el alto nivel de conocimientos informáticos de nuestros estudiantes les ayudará en este mundo tan cambiante y competitivo. Todo el campus, incluyendo las aulas y las residencias de internos, cuenta con conexión de banda ancha a Internet. Esto permite a los alumnos un constante acceso a Internet e Intranet desde sus ordenadores portátiles. A partir de Año 8º (equivalente a 2° curso de la ESO), recomendamos que todos los estudiantes tengan su propio ordenador portátil y así, una gran parte del programa de muchas asignaturas se imparte a través de la informática.
Más del 94% de nuestros estudiantes consiguen acceder a una carrera universitaria y cuando acaban su educación en Bethany tienen mucha madurez, confianza en sí mismos y una idea clara de lo que quieren hacer en la vida.
Ser interno en Bethany no es irse de casa, sino mudarse a “un hogar fuera de casa”. Todos los estudiantes se convierten en miembros de la gran familia que es su Residencia de Internos, todas ellas con unos 25 estudiantes que duermen en habitaciones que van desde las compartidas, (con un máximo de 4 camas), a las individuales, según su edad. Los estudiantes mayores se quedan en una residencia construida específicamente para ellos y tienen estudios individuales con baños al estilo de las residencias universitarias. Todas las residencias tienen salas comunes, cocinas y ofrecen una variedad de actividades de ocio, entre las que se incluyen la televisión por satélite, juegos de ordenador, mesa de billar, futbolín y mesa de ping-pong. Hay tres comidas diarias que se sirven en el comedor escolar y en las que se ofrece una gran variedad de platos. Los alumnus internos hacen los deberes bajo la supervisión del personal del centro y pueden tomar parte en un completo y variado programa de actividades y excursiones de fin de semana.
Nuestra comunidad es de una gran riqueza social, cultural y académica gracias a la presencia de unos 40 estudiantes de diferentes partes del mundo. Muchos de ellos tienen un nivel de inglés muy alto y pueden estudiar el programa sin ayuda adicional. Para aquellos que lo requieren, contamos también con un especialista en Inglés como Lengua Extranjera que imparte cursos intensivos de inglés y ayuda a los estudiantes con su trabajo académico. Todos los estudiantes extranjeros, aparte de los que cursan el Bachiller, deben presentarse al mismo examen oficial de lengua y literatura inglesa que hacen los alumnos nativos en 1° de Bachillerato y, si se considera oportuno, hacen también un examen oficial de inglés en el Bachillerato
Esperamos que esta breve visión general les haya dado una idea de la vida en el colegio. Nuestro prospecto y página web proporcionan información más detallada y nos encantaría que pudieran visitarnos en persona

